El ludismo

En 1779 un tejedor inglés conocido como Ned Ludd destruía un telar mecánico como protesta contra la introducción de maquinaria en los procesos productivos. Este hecho plantó los pilares de un movimiento revolucionario que se desarrolló fundamentalmente entre 1800 y 1830 y cuyo principal objetivo era luchar contra la maquinaria que quitaba el trabajo al obrero.

Mientras el germen del movimiento se dio en la industria textil de la mano de Ludd, los trabajadores del campo encontrarían la figura del líder en un tal "Capitán Swing" y dirigieron su ira contra las trilladoras.

El momento álgido en Inglaterra fue en 1811 y 1812, donde los altercados fueron reprimidos duramente por el gobierno, llegando a sentenciarse a muerte a decenas de ludistas. Poco después, mientras el movimiento se apagaba en su país de origen, los altercados se extendieron por Europa (Francia, Bélgia, España y Alemania).

Estos movimientos sociales tuvieron un escaso éxito ya que se centraban sólo en atacar a la maquinaria y no el origen de sus problemas: las precarias condiciones laborales. Con el tiempo, más allá de los desordenes espontáneos y caóticos en las industrias textiles y agrícolas, las protestas fueron organizándose cada vez más y dirigiéndose contra los empresarios y dueños de las fábricas en vez de contra los medios de producción. De hecho esto sucedía a la vez que se creaban los primeros sindicatos obreros.

Si bien en nuestro mundo el ludismo fue un movimiento que a duras penas llegó a la primera mitad del siglo XIX, en un mundo steampunk encapsulado en una sempiterna Revolución Industrial, cabe pensar que los ludistas no se rindieron tan pronto y siguieron activos durante todo el Siglo XIX, por lo que serán un elemento a tener muy en cuenta.

Apoyados por los sindicatos obreros, anarquistas, políticos de izquierdas o directamente las masas populares, los ludistas pueden ser héroes revolucionarios que luchan contra la maquinaria opresora del estado en todas sus formas.

Otra posibilidad es que pueden ser vistos como fanáticos y terroristas con diverso grado de influencia sobre la sociedad. De hecho, si los jugadores son los propietarios de las fábricas e industrias víctimas de sus ataques, los ludistas serán claramente sus antagonistas.

Por otro lado, en aventuras basadas en las intrigas políticas, el ludismo (junto con otros movimientos sociales) puede ser la herramienta perfecta para personajes jugadores y no jugadores.

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Fuentes:
http://www.claseshistoria.com/movimientossociales/m-ludismo.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Ludismo

La Segunda Revolución Industrial

Esto es información histórica pura y dura. Os la traigo para que se pueda entender como debio de ser el inicio del Steampiunk, siempre basandonos en un hecho verídico real, un punto de inflexion entre el What if... y la historia deral.

Sacado de http://paseandohistoria.blogspot.com/2010/11/la-segunda-revolucion-industrial.html
Por Kassiopea.



Entre 1884 y 1914 dos nuevas fuentes de energía consiguieron destronar al carbón: el petróleo y la electricidad. El uso de esta última cambió la ubicación de las empresas y su organización interna, a la vez que comportó el descenso del precio de la energía, propiciando un aumento de la productividad. Además de su uso industrial, la electricidad tuvo numerosas aplicaciones: en las comunicaciones (teléfono, telégrafo, radio), en el transporte (tranvía, metro, ferrocarril eléctrico...), en la iluminación (bombilla) y en el ocio (cine, fonógrafo...).

La explotación comercial del petróleo comenzó en 1859 en EEUU. Inicialmente fue utilizado para la iluminación, pero los avances en su destilación hicieron posible ampliar su uso (lámparas, lubricantes, calefacción...). Pero la aplicación más importante fue en el transporte gracias a su uso como combustible.


Primer tranvía eléctrico de Madrid (1898)


En los decenios centrales del siglo XIX se construyeron las principales redes ferroviarias de Europa y en las ciudades aparecieron los tranvías y el metro. A partir de los años setenta se mejoró la técnica de construcción de buques y la navegación acortó la duración de los viajes. Además, la apertura de nuevos canales, como el de Suez (1869) y el de Panamá (1914), acortó distancias y estimuló el comercio marítimo.

La invención del pedal (1865) y del neumático (1888) hicieron posible la aparición de la bicicleta. Pero lo que realmente revolucionó el transporte fue el automóvil. El ingeniero alemán Karl Benz desarrolló el primer automóvil con gasolina en 1885, y a partir de 1900 se inició su producción masiva en Francia (Armand Peugeot) y en EEUU (Henry Ford).

Las primeras décadas del siglo XX conocieron también el desarrollo de la aviación. El primer vuelo de avión lo realizaron los hermanos Wright en 1903, aunque fue a partir de 1909 cuando la aviación se convirtió en un fenómeno industrial y militar.



A finales del siglo XIX el avance tecnológico pasó a ser el resultado de la cooperación de un número elevado de especialistas agrupados en laboratorios de investigación. Como resultado de estas investigaciones se descubrieron nuevos productos o aplicaciones de otros poco utilizados hasta entonces, como el vidrio, las fibras artificiales, el caucho, los tintes químicos, los abonos químicos y el aluminio. La industria siderúrgica conoció una gran expansión gracias a la producción masiva de acero y aluminio, y la metalúrgica ampliaba su horizonte con la nueva industria del automóvil. El sector químico también tuvo un gran impulso con la creación de nuevos productos (abonos, tintes, fibras...).

Las grandes inversiones necesarias para financiar las innovaciones tecnológicas dieron lugar a un rápido proceso de concentración empresarial. Sólo las grandes empresas eran capaces de hacer frente a la guerra de precios y a la competencia. De esta forma, mediante fusiones, absorciones y acuerdos fueron apareciendo verdaderos gigantes empresariales.

Surgieron nuevas formas de organización del trabajo, como el taylorismo, consistente en organizar la producción en serie a través de cadenas de montaje. Aparecieron las grandes superficies comerciales que ofrecían una gran variedad de productos, y surgió el sistema de venta a plazos y mediante préstamos bancarios. El comercio internacional también experimentó un gran crecimiento entre 1850 y 1914.