Exposición Universal de 1.888

Este fin de semana, en la III Convención Steampunk y Retrofuturista, estrenamos nuevo Lite. En esta ocasión los jugadores encarnarán un grupo de científicos que asisten a la Exposición Universal de 1.888 en Barcelona. Permanezcan atentos a sus pantallas para la próxima publicación.

20 de mayo de 1.888, Barcelona


Con el estruendo de los aplausos se podía dar por inaugurada oficialmente la Exposición Universal. Las delegaciones de más de una veintena de países, desde Estados Unidos a Japón, pasando por todas las potencias europeas aplaudían a los ilustres personajes que presidían la ceremonia, encabezados por Su Majestad Alfonso XIII –de dos años de edad- y su madre, la reina regente María Cristina. 


El sonido, que rebotaba en los muros del gran salón del nuevo Palacio de Bellas Artes construído para la ocasión, volvían al público con un matiz extrañamente metálico y proyectaba la mente de los más imaginativos a un futuro jamás imaginado, poblado de sueños forjados en hierro, vidrio y ladrillo. El hotel y el restaurante eran buenas muestras del eclecticismo científico, industrial y artístico al que se dirigía el mundo. Artísticas y funcionales, modernas y antiguas, todo a un tiempo. Eran las catedrales de la nueva religión. Incluso se decía que habían sido instaladas farolas que funcionaban con electricidad en Las Ramblas, como ya se hiciera el Marqués de Comillas unos años atrás. Habría que esperar a que se hiciese de noche para disfrutar de aquel espectáculo de luz mágica producida por dinamos y la simple fuerza del vapor.


Ahora todo el mundo se dirigiría al Palacio de la Industria y a la Galería de Máquinas, donde se exponían algunas de las obras más increíbles de los últimos años. No obstante, en escasos minutos sucedería algo mucho más interesante, algo que la mayoría del público seguramente no podría siquiera llegar a entender. En el “Castell dels tres dragons”, la cafetería restaurante de la Exposición, se reuniría un grupo de los mejores científicos del momento, incluyendo un joven austriaco que hablaba sobre los extraños efectos de algo que llama Rayos X.